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Publicado: Lunes 15 de octubre del 2012 | Salud | Imprimir | Compartir | 205 Lecturas

Cáncer: tumor, neoplasia o crecimiento anormal de las células


 
 Cáncer: tumor, neoplasia o crecimiento anormal de las células

 




 
La neoplasia es un tumor maligno es decir cáncer.

Las células neoplásicas son de carácter hereditario y según el tumor el cuerpo avisa. Esta lesión patológica (neoplasia o también llamada tumor), se caracteriza por el crecimiento, desarrollo y reproducción anormal de las células en algún tejido u órgano del cuerpo humano.

A la neoplasia se la conoce en general con el nombre de cáncer y son varias las características de este trastorno a nivel celular.

Hay tumores benignos y tumores malignos en los que el propio cuerpo humano avisa a la persona de la presencia de un posible cáncer.

Características e información sobre la neoplasia En el caso de tumores cancerígenos la reproducción de células no se hace de forma coordinada con los procesos y mecanismos que se encargan normalmente de la reproducción celular en el cuerpo.

Más información sobre este tipo de tumores: Una vez se han creado siguen creciendo, aunque las causas que los provocan dejen de actuar. La mayoría de las neoplasias se manifiesta macroscópicamente es decir, se puede tener o empezar a desarrollar un tumor, y no sentir nada.

Las células neoplásicas crecen de igual forma que las células normales, incluso, pueden llegar a hacerlo ?de incógnito? en otras palabras, bien escondidas, sin dejar rastro.

Y todo esto, hasta que algo empieza a ir mal y el cuerpo ya no lo soporta.

La célula neoplásica es de carácter hereditario (se transmite de padres a hijos).

Aunque eso no significa su desarrollo y manifestación.

En el mejor de los casos, su desarrollo puede tardar años y años, incluso haber nacido con ellas, y no manifestarse hasta que el cuerpo no puede más.

Neoplasia a la vista.

El cuerpo manda señales de alerta El cuerpo humano manda señales de alerta cuando hay posibilidad de tener la enfermedad.

Algunas de esas señales son: Dificultad y cambios a lo que ir al baño se refiere (la evacuación). Mareos y vértigos. Nauseas y vómitos. Pérdida de apetito. Torpeza y pérdida repentina de fuerza. Cansancio o fatiga. Pérdida de peso.

El tratamiento en concreto dependerá en gran parte del tipo de tumor es decir, en si es benigno o maligno.




Fuente: Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita


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